La cultura del prejuicio

Todos nos movemos con ciertos criterios, es decir ciertos parámetros que ya sea la experiencia o el conocimiento trasladado por otros a los que reconocemos autoridad nos enseñan. Esas posiciones (positivas o negativas) sobre situaciones o personas sin que tengamos fundamentos ciertos para adoptar esa posición se llaman prejuicios. Muchos de ellos son intrascendentes, como pensar que porque quemé un asado una vez, lo haré siempre, y se pude llevar los ejemplos de estas conclusiones ridículas e intrascendentes hasta el infinito. No harán daño alguno y hasta serán divertidas. Pero hay otros prejuicios sobre situaciones o personas que son nocivas y que no nacen de experiencias simples, nacen de esquemas de poder y ambición, nacen de los más bajos y despreciables intereses. Este país que se vanagloria de ser cristiano y católico sostiene un 30% de cultura antisemita, un verdadero despropósito; nadie que se precie cristiano puede ser antijudío; todo cristiano ama y debe amar a todo ser humano, pero en lo atinente a nuestros hermanos judíos nos une el simple y sencillo hecho de ser seguidores de Abraham y Moisés (que compartimos con los hermanos islamitas) y fundamentalmente María, José, Jesús, Pedro, Pablo, Santiago, Judas y demás apóstoles, Juan, Mateo, Lucas y Marcos, (los evangelistas) y todas las comunidades iniciales del cristianismo. Ser cristiano y antisemita es igual a ser un cuadrado redondo, no existe; todo cristiano es seguidor de un judío: Jesús, que vino a sumar al mensaje del Antiguo Testamento un nuevo mandamiento: amarse los unos a los otros, sin distinción alguna. Y no le acepto a nadie que venga a justificarse con guerras pasadas o presentes para sostener sus prejuicios; desde que el papado se unió al imperio romano ha participado de guerras crueles e inhumanas como cualquier estado imperial y por los mismos motivos, dinero y poder; la inquisición y la complacencia de la jerarquía de la iglesia con la pasada dictadura no es más que un botón de muestra. Los prejuicios sobre nuestros hermanos de los países vecinos no tiene otro fundamento de la altanería del mediocre, que sólo puede sentirse superior por el color de la piel, la raza, la posición económica, el credo o la nacionalidad. Es decir todos accidentes en los cuales no se tiene ningún mérito. ¿Qué logro personal significa nacer de un color, de una raza, en un credo, o en un país? ¿En base a qué, por ese solo hecho, alguien pude sentirse superior? Sólo la conducta propia, los valores que lleve adelante en la vida, el trabajo, el respeto, la honestidad y dignidad personal, eso que cuesta sostener y que uno debe sufrir y llevar adelante con fuerza propia, sólo eso es motivo de orgullo personal y digno de trasladar a los hijos, y no la vergonzante cultura del prejuicio. Estas conclusiones que se publicaron me ofenden como cristiano y como argentino. Pido a mis hermanos judios y connacionales de la América grande que sepan disculpar a mis hermanos argentinos que pudieran discriminarlos; aún no han superado una cultura del desamor en la que muchos hemos crecido; no han sido pocos años de dictaduras ni de deformación religiosa. Es de esperar que sirva para que reflexionemos sobre estos defectos de nuestra cultura, nos liberemos de estas máculas y trabajemos en la educación de nuestros hijos, para que no continúen presos de odios que no tienen otro fundamento que la avaricia desmedida de los poderosos. Un mundo mejor necesita de culturas mejores, más elevadas, más enamoradas de nosotros mismos como personas, y en esa cultura no hay lugar para los prejuicios, salvo el de mi asado quemado. Que Dios nos ayude. Amén.

Pedro Eugenio Guaraz
25 de Mayo 363 planta baja of. 5
San Miguel de Tucumán

BARRIO JUDICIAL

La carta destacada de LA GACETA del 2/10, del lector Astigarraga, y otra anterior de la lectora Pujadas, denuncian el riesgo que presentan los canales que rodean al Barrio Judicial. Aguas servidas, contaminadas, las que con las tormentas de verano podrian entrar a las casas. El barrio tiene una población infantil importante. Nuestros "representantes", no están enterados, pese a que este problema data de 40 años. Ojalá llegue pronto "El Municipio en los Barrios", mientras tanto le pido al defensor del pueblo que denuncie a las autoridades sanitarias y actúen en consecuencia. En cuanto a la higiene del barrio, ojalá pasara por aquí la modelo Lara Bernasconi.

Aldo Roque Beltrán
Inca Garcilaso 807
San Miguel de Tucumán

operativo limpieza

Afortunadamente la belleza de nuestra Lara Bernasconi le ha permitido viajar por el mundo, conocer lugares limpios y ganar la perspectiva suficiente como para reaccionar en contra de lo que está mal, muy mal. También por suerte, su belleza y su notoriedad amplificada oportunamente en la voz de LA GACETA ha movilizado al gobierno provincial a proclamar una campaña masiva de limpieza. Por feliz que esta secuencia parezca, me temo que dista de ser una política de Estado y por lo tanto una contribucion duradera a la calidad de vida de los tucumanos; a menos que el gobierno designe a Lara como embajadora de medio ambiente, quizás de salud, o mejor aun de cultura. No me parece suficiente proclamar la limpieza como un hecho aislado; si se ejecuta esta durará lo que un peatón tarda en abrir un paquete de papas fritas, un automovilista en terminar su jugo con vitamina C o mi vecino en llenar una bolsa de basura. Mi humilde propuesta sería: viajes para todos... o mejor aun, más y mejor educacion para el pueblo soberano y sus gobernantes.

Andres G Lelong
Andres.lelong@gmail.com


personas por nacer

Quisiera aclarar algunas imprecisiones que el lector Pablo Moreno vertió en su carta "¿Personas por nacer?" del 03/10: 1) el fallo judicial informado por LA GACETA en la edición del 24/09, no trata sobre espermas congelados, sino sobre embriones congelados; 2) el esperma y el embrión son dos realidades biológicas diferentes científicamente ya demostradas, pues mientras el primero no es un ser humano, el segundo sí lo es desde el instante mismo de la fecundación/concepción. El status de persona se sostiene exclusivamente en la realidad biológica del ser humano; 3) que personas religiosas se impliquen especialmente para debatir respecto al tema, no significa en absoluto que los argumentos por ellas esgrimidos tengan fundamentos teológicos, dogmáticos, o como quieran llamarlos. Reconozco que puede ser difícil distinguir lo verdadero de lo erróneo en delicados asuntos como el referido. Ahora bien, será imposible hacerlo si no nos informamos bien, estudiamos un poco y no actuamos de buena fe.

María Inés Torino
mitorino_2005@yahoo.com.ar

con licencia para destruir

Un importante artículo de LA GACETA (4/09), exponía que una de las torturas mas exitosas aplicadas en un ser humano era someterlo a intensos y prolongados ruidos. Nada más cierto; sólo el que lo vive asiste a esta realidad y la interpreta en su verdadera dimensión. En mi caso particular sufrimos el actual flagelo de nuestra ciudad, las obras en construcción. Pareciera que el permiso de construcción de edificios que otorga el municipio diera licencia absoluta para que el desarrollo de una obra afecte el entorno urbano sin medida ni clemencia. De pronto un numeroso equipo de operarios invade la intimidad de tu hogar, entre equipos pesados, herramientas, andamiajes, y deberás soportar durante dos años la caída de materiales, rezagos de obras y todo elemento sobrante que estos operarios dejan caer "accidentalmente" o "negligentemente", desde la mañana a la noche, incluidos sábados y algunos domingos con un nivel de "ruidos" e "impactos" que superan holgadamente los máximos admitidos en ordenanzas como la 288/78 (verdadero poema técnico literario que vale la pena conocer) y cuyo cumplimiento nadie exige, además de los daños físicos que nuestra vivienda empieza a sufrir. Lo lamentable es que el ejecutor conoce el daño que ocasiona tanto en viviendas vecinas como a sus ocupantes, y siempre negará sus acciones obligando a su víctima a convivir con un escribano y un fotógrafo. Los reclamos están condenados a las escasas respuestas de los entes competentes, superados por esta realidad, y nos refresca el medio en que vivimos: desprotección, desatención, desconcierto, e indignación, y posteriores úlceras. Los edificios invaden y tapan patios, ventanas, balcones, y nos obligan a asistir pasivamente a una fiesta de dos años de la que nunca recibimos invitación. Creo que el Código de Edificación Urbana merece pronta revisión. Acompaño y comparto el sentimiento de la señora vecina del club Estudiantes (5/10). Pero lejos de asumir una pasividad inconducente, invito a esta señora y a todos los afectados por esta vorágine ciudadana de "ataques" a la integridad familiar, a que no decaigan, sumen voluntades para mantener vigente la esencia original de nuestro auténtico habitat, nuestra casa y familia.

Rolando Saksonoff
rolosakso@hotmail.com

¿dónde están?

Luego de leer el artículo "Último aviso: los trenes destino al olvido ya están saliendo" (del 4/10), sólo me quedó una amarga sensación. Los alumnos de la escuela técnica Profesor Rafael Marino, de Tafí Viejo, realizábamos nuestras prácticas en los talleres ferroviarios durante cinco años, recibiendo las enseñanzas de los maestros de Taller, hombres de manos encallecidas y mentes claras. Soy egresado de esa escuela y durante 36 años desempeñé mis tareas ferroviarias en esos talleres. Volviendo al artículo de marras, debo preguntarme: el pueblo de Tafí Viejo, el intendente Pucharras, el gobernador Alperovich, la secretaría de Transportes de la Nación y la señora Presidenta, ¿dónde están?

Manuel Carlos Fernández
Congreso 1.175
San Miguel de Tucumán

NI CAMINO, NI BANDERA, NI PONCHO

Años atrás para el Día del Camino se hacían generalmente dos cosas. Por una parte, se inauguraba un camino, un puente, aunque sea alguna modesta obra. Y en segundo lugar se cambiaba la Bandera que está en El Infiernillo. Alguna vez me tocó ver a don Fernando Riera con su ponchito, aguantar el frío de aquel lugar, cumpliendo con aquella tradicional ceremonia. Este año ni camino nuevo, ni bandera nueva, ni siquiera el poncho.

Melitón Saldaño
melitonsal@gmail.com